GASTRONOMÍA

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Puebla Classic Tour 2016 con los Cinco Sentidos

Una espectacular variedad de recetas elaboradas con productos regionales podrán encontrar a su paso los participantes del Puebla Classic Tour 2015 donde la afición al automovilismo antiguo puede ir de la mano de la comida preparada con ancestrales costumbres.

La Ciudad de Puebla fue considerada en la época virreinal cuna de la gastronomía mexicana y con énfasis por los platillos barrocos, el Mole Poblano, donde los ingredientes ibéricos se mezclan con la técnica culinaria mesoamericana y los chiles locales para transformarse en una peculiar salsa para experimentar los cinco sentidos y obtener en el gusto las condiciones un buen mole “picosito, dulcecito y espesito”.

Los Chiles en Nogada, propios de la temporada a partir de cuando el nogal cuaja el 25 de Julio Día de Santiago Apóstol, según la tradición.

La también llamada Angelópolis reúne sin duda el sincretismo de la cocina española y la mesoamericana, se mezclan las recetas mestizas y criollas y se obtienen impensables formas de preparar los alimentos de un mismo producto.

El recorrido del Puebla Classic Tour 2015 pasa por poblaciones con un común denominador, están enclavadas en parte de la Sierra Norte de Puebla donde las tradiciones culinarias compiten en cada micro región, de tal forma, el visitante puede pasearse gastronómicamente, experimentar la cantidad de sabores, formas, condimentos, presentaciones de los llamados “antojitos”, esos pequeños alimentos casi a manera de “tentempié” para el camino.

Los Tlacoyos, tlayoyos, tlatlaoyos o tlatlaollis, son prácticamente lo mismo y fueron descritos ya por Bernardino de Sahagún en sus relatos sobre la Nueva España y sus costumbres como los “Tlaxcalmimilli, un conjunto de “panes” “no redondos sino largos… son rollizos y blancos del largor de un palmo o poco menos”.

En los mercados de Tlatlauquitepec, Cuetzalan, Zacapoaxtla, Tepeyahualco el automovilista encontrará una amplia variedad. Algunos estarán rellenos de frijoles, otros de arvejón, unos más de habas; según la región se acompañan con lechuga y cebolla, salsas caseras con la intervención de chiles normales o muy picantes.

En Zacatlán destacan los “Empedrados” unos triángulos a manera de memela o gordita, con trozos de habas.

En esta ciudad también es famoso el pan relleno de queso especialmente cuando se condimenta el queso con aguamiel y se hornea en horno de leña.

En Chignahuapan cobran especial fama los Chicharrones Prensados, cueritos y trozos de carne con piel recortados de las piezas grandes de chicharrón; se fríen en las mismas condiciones pero al final se meten en un “tenate” y se “prensan” a fin de sacarles toda la grasa, son muy apreciados y se venden usualmente en las carnicerías de Chignahuapan.

El Chile con Huevo es otro manjar serrano y también tiene sus variedades, en todos los casos se trata de huevos revueltos sumergidos en salsa, a veces aguada y otras martajada, interviene el agua de cada región y esto, le da un toque especial, se cree sea el principal “sazón” de tan famoso almuerzo.

La cecina acompañada con enchiladas, las chuletas de cerdo, las costillas de carnero a la parrilla, los pollos al carbón, las longanizas, la barbacoa de hoyo, el consomé de barbacoa con garbanzos, la sopa de médula, las manitas de cerdo rebozadas, los mixiotes de carnero o de pollo, suman a la gran variedad de oferta gastronómica serrana.

Además hay una inmensa variedad de clemoles o tlemoles, cuya consistencia se acerca a los comúnmente llamados “moles aguados”.

Mención especial merece la oferta en los mercados de los “tomatillos”, unos tomates verdes pequeños cuyo sabor hace la diferencia en las salsas serranas.

¿Y para beber? Existe una enorme aportación de licores, infusiones de aguardiente de caña mezcladas con hierbas, algunas de alto contenido alcohólico, se recomienda tener reservas.

El Café de Olla es otra costumbre serrana, a diferencia de los estilos americano o europeo, en la sierra se consume el café endulzado con panela y condimentado con canela.